Salsa Son Timba
[Nota sobre la producción SalsaSonTimba escrita por Helio Orovio, investigador y autor del Diccionario de la música cubana]
Éste es un álbum inteligente. Doble lectura: está pensado de una manera inteligente, (sé que has pensado en todo lo que dice Lázaro Dagoberto al autor) y él mismo como si fuera un ser pensante, derrocha inteligencia en cada uno de sus cincuenta minutos.
El título que Fidel Morales ha escogido NO puede ser más explícito, pues efectivamente resulta una muestra del mejor modo sonoro, sazonado con Salsa de la buena y tocado por la Timba, dura y al mismo tiempo contenida. Desde luego rodeado todo de un aire contemporáneo.
Fidel Morales nació en La Habana, en un ambiente proclive a la música. Su abuela, Sara Ortiz, su casi abuela Mamina, su casi tío Amadito Valdés, hijo del clarinetista Amado Valdés, y su madre, la actriz y animadora Sarita Reyes, le llenaron de la mejor música desde su niñez y lo hicieron amar el Son del Septeto Nacional y la voz del Benny Moré, junto a lo bueno que venía del exterior. Estudió solfeo y teoría con Amado Valdés, y a los doce años inició sus estudios en el Conservatorio Caturla y en la Escuela Nacional de Arte, donde escribió sus primeros arreglos para una Big Band integrada por alumnos del plantel.
En 1981, se graduó en el Conservatorio Amadeo Roldán, como instrumentista y Profesor de Percusión. Y comenzó de percusionista destacado, actuando junto a figuras como Elena Burke, Omara Portuondo, Roberto Roena, Gilberto Santa Rosa, Gonzalo Rubalcava, Malena Burke, Noriko, María Marta Serra Lima, Giovanni Hidalgo, Danilo Pérez…… y con la Orquesta de la Radio y la Televisión Cubana, Orquesta Sinfónica Nacional, Orquesta Sinfónica de Panamá y otras. En 1990 fundó y dirigió el Grupo Layé, con el que hizo grabaciones y actuaciones en espectáculos.
Ha viajado por Austria, Hungría, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Brasil, Venezuela, Colombia, Puerto Rico y sus composiciones han sido grabadas por artistas de diversos países. Ha dictado clínicas de percusión , especialmente en Berklee y el New England Conservatory de los Estados Unidos.
Salsa-Son-Timba, es una mezcla. Pero no sólo de géneros, sino de otros muchos aspectos musicales. El propio Morales declara que está influido por la música clásica, la tradición cubana, la música ritual de origen africano, el jazz, la Salsa, la Timba…”He mantenido el oído y el corazón abiertos hacia la tradición, así como a las corrientes modernas”, dice. El hecho de haberse formado en una escuela ambiental abierta a todo lo bueno en arte, sus investigaciones, ya diría musciológicas, su aspecto amplio, compositor, arreglista, director y sobre todo su dominio de un instrumento de percusión, la batería/timbal , le son de suma ayuda.
El disco comienza con una lograda version del clásico Son moderno “Qué manera de quererte” de Luis Ríos. Desde el tumbao inicial del piano, todo transita por ese ámbito : Percusión básica tranquila, glosas sencillas de los metales (con cierta referencia a la banda del Benny) y la voz adecuada de Angel Bonne. Después se complica un poco la cosa, con una especia de Salsa romántica de Fidel Morales ,”Yo Seré para Tí” que se mueve en un ángulo erótico, pero contenido , fino, apoyado en un texto elegante. Aquí el trabajo orquestal se enriquece, la percusión hace sus efectos, con un bajo que canta en los dedos de Roberto Riverón, y Tirso Duarte nos lleva a las maneras nuevas de decir , con un timbre vocal y fraseo al estilo de hoy.
El obligado, “Chán ´Chán , de Francisco Repilado, está bien interpretado por la voz añeja de Pedrito Calvo, (con rapeo paralelo de José Luis “Papo” Borges) y los mambos -seciones orquestales- conjugan lo tradicional , con lo moderno. “Pare Cochero” de Marcelino Guerra, muy bien cantado, como siempre por Sixto “El Indio” Llorente, se afinca en la Guaracha-Son, respetuosamente , pero no puede dejar de entrar a la Timba sabrosa, con su diseño rítmico característico.
Nos regresa el disco a la Salsa romántica, con una pieza de Morales, que ronda la mejor poesía, nostálgica, lírica, muy bien dicha por Tania Pantoja. El mundo armónico que maneja el habanero es ahora más elaborado, los motivos de la cuerda de metales y vientos son más sofisticados, aunque siempre sobrios, tranquilos , lindos, y la base rítmica , aunque se complica, sigue siendo mesurada, incluso cuando vira, para una rica Timba. “Remedio de Amor”, de Fidelito, también se ubica en el marco de la Salsa romática, al modo un poco de Nueva York, con acercamientos al sello que fijó un Sergio George, donde encaja bien la línea vocal de Juan Carlos Echevarría.
“Mamina” en el amor. La conjunción del corazón y las notas musicales que sirven de vehículo a nuestro músico para hacer un homenaje a una persona queridísima. La añoranza, fuerte, nos conmueve. Esto es más que música. ¡Qué belleza los motivos melódicos! Precioso ese unísono de saxos, trompetas, unas frases pianísticas espléndidas, un breve solo de contrabajo, los mambos ricos, una percusión estremecedora, breves entradas del trombón de Amaury Pérez, el timbal del Maestro Amadito Valdés, la guía vocal de Teresa García Caturla, que pone el toque rumbero y sobre todo una polirritmia que va, como propone el album , del Son a la Salsa y ……a la Timba. Y el fin de fiesta, con toda la compañía y unos solos de trompeta, (Alex Abreu), saxo (Germán Velazco y timbal Fidel Morales) de alto quilate.
Fidel Morales supo reunir una constelación de músicos estelares, que incluye al pianista Toni Rodriguez, el bajista Roberto Riverón, el trompetista Alexander Abreu, el trombonista, Amaury Pérez, el saxo Germán Velazco, los percusionistas Adel González y Yaroldi Abreu, los bateristas Amadito Valdés y el propio Fidel, el sintetizador Yusef Díaz, un sorpresivo Manolito Simonet en el tres y las voces de Teté Caturla , Pedrito Calvo, Angel Bonne, El Indio Llorente, Tania Pantoja, Tirso Duarte y Juan Carlos Echevarría.
“Salsa, Son, Timba” es un reflejo de la identidad musical de Fidel Morales, que ve de un toque de santería al Son, de la Timba al Jazz, con el Son de fondo. Y es un album amoroso donde asoman su rostro los creadores que han hecho que nuestra música perviva y mantenga su categoría de universalidad, tanto borícua, como dominicanos, venezolanos, colombianos, panameños o estadounidenses.
Estas nueve piezas constituyen una declaración de principios, un homenaje a Cuba, a su música insuperable. Helio Orovio
(Vea aquí una nota sobre el fallecimiento de Helio Orovio – 2008)



